Técnicas de ejecución del Hormigón Pulido

Se comienza el proceso con un replanteado general de niveles, formación de pendientes y con la realización de los encofrados necesarios. Seguidamente, se coloca el mallazo de refuerzo como armadura resistente a la retracción y la flexotracción.
A continuación, se transporta el hormigón fabricado en planta a la obra y se le añade una dosis de 1kg. de fibra de polipropileno por cada m3. de hormigón, procediendo a su vertido en el tajo. Seguidamente, el hormigón es extendido, nivelado y regleado con los medios adecuados y por los equipos especializados.
Mediante una regla mecánica se procede al vibrado y desairado de la solera de hormigón, consiguiéndose una masa monolítica y compacta totalmente preparada para la posterior incorporación de los minerales endurecedores. Una vez fratasada mecánicamente la superficie del hormigón se aplica la capa de rodadura a base de sílice, cuarzo y corindón ligados con cementos en proporciones 1:2 ( dosificación capa de rodadura: 4 á 5 kg/m2), con posibilidad de colorearlo en masa de color: Gris, Rojo, Amarillo, Marrón, Verde, Negro, etc…
Conforme el hormigón vaya fraguando se realizarán pasadas cruzadas con la fratasadora mecánica terminando superficialmente con un semipulido, pulido o brillo dependiendo de las necesidades requeridas. Se realizarán juntas de retracción dividiendo la losa en paños simétricos de 20 m2 como máximo y profundizando el corte a 1/3
del espesor de la solera construida.
Tras su limpieza el pavimento se puede proteger con resinas incoloras de terminación.